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¿Qué debemos saber sobre la infección por Triquinella spiralis?

La triquinosis es una entidad clínica que se produce como consecuencia de la ingesta de carne contaminada con larvas de Triquinella spiralis, las cuales se hallan enquistadas en las células musculares estriadas.

La triquinosis humana generalmente a la ingestión de carne de cerdos infectada y, puede aparecer en áreas donde se ingiera carne de cerdo doméstico o salvaje.  Sin embargo, la infección puede adquirirse a partir de otro tipo de carnes de animales distintos del cerdo, como caballos, perros, osos y morsas. El ganado bovino, si bien de manera muy infrecuente puede eventualmente verse implicado en epidemias.

Ciclo de la infección y correlación clínica:

Una vez en el tubo digestivo  las larvas son liberadas por el ácido y la pepsina del jugo digestivo e invaden la mucosa del intestino delgado donde se produce la fase de maduración a parásitos adultos.

Alrededor de una semana después de la infección, las hembras liberan larvas recién nacidas que migran por la circulación hasta el músculo estriado donde se enquistan. Esto produce una alteración estructural en la célula muscular.

Los síntomas clínicos se correlacionan con las fases sucesivas de la invasión intestinal del parásito, la emigración de las larvas y el enquistamiento en el músculo. Las infecciones leves pueden ser asintomáticas, mientras que las infecciones masivas pueden ser graves y con  elevada mortalidad.

En la primera semana de la infección puede haber  diarrea dolor abdominal, náuseas o vómitos. En cambio durante la migración de las larvas y la invasión muscular pueden darse reacciones de hipersensibilidad local y sistémica, con fiebre e hipereosinofilia. Aparece también como signo frecuente edema periorbitario, hemorragias subconjuntivales,  retinianas y del lecho ungueal. Puede haber cefalea, tos, disnea o disfagia. Algunos pacientes presentan exantema  maculopapuloso,   miocarditis, taquiarritmias o insuficiencia cardiaca. La afección cardíaca se asocia a mayor riesgo de mortalidad.

Entre dos y tres semanas luego de la infección y coincidiendo con la fase de enquistamiento de las larvas aparecen mialgias, miositis, debilidad muscular. Los grupos musculares más afectados son los músculos extrínsecos del ojo, bíceps, músculos mandibulares, músculos del cuello, y el diafragma. Los síntomas en general remiten gradualmente con una fase de convalecencia prolongada.

Datos de laboratorio:

  • Eosinofilia en aproximadamente 90% de los casos
  • Elevación de enzimas musculares (CPK, Aldolasa)
  • Aumento del título de anticuerpos específi cos para el parásito. Seroconversión

 El diagnóstico se establece por:

  • Cuadro clínico compatible: fiebre, eosinofilia, edema periorbitario y mialgias.
  • Antecedente epidemiológico: ingesta de productos de cerdo (manufacturas caseras, chacinados, embutidos)
  • Datos de laboratorio compatibles

El diagnóstico puede realizarse también por hallazgos anatomopatológicos en biopsia de tejido muscular.

Prevención:

Las larvas se destruyen al cocer la carne de cerdo hasta que desaparezca el color rosado o congelándola a –15°C durante tres semanas. Asegurar el consumo de carne adecuadamente conservada y/o cocida. Evitar el consumo de productos de cerdo de origen dudoso o desconocido.

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